30 de Abril. Venecia – Croacia
Thursday, May 1st, 2008Por primera vez no nos hemos dormido. Salimos a la hora planeada a Venecia y llegamos sin percances de ningún tipo. Nuestra amiga Blanca (la gafe del grupo) debe estar tremendamente ocupada.
La manía que le está cogiendo “Jrogre” a los italianos está alcanzando limites insospechados.
Aparcamos lo más cerca que pudimos de Venecia y tras coger “El Vaporetto” nos dimos un inolvidable paseo de medio día por la ciudad. Nos fascinó a todos. Ninguna cosa fuera de lo normal salvo lo complicado que es ubicarse con un plano en semejante laberinto de calles, puentes, canales y gente.
De nuevo a “El Vaporetto”, recogemos el coche y… rumbo a Croacia. Hace una tarde espléndida y disfrutamos muchísimo del trayecto. Cada vez somos más piña y la complicidad entre nosotros aumenta cada día. Lo de Ron y el tabaco no tiene nombre.
En Andrés viajamos tremendamente cómodos. Es curiosa la sensación cuando todas tus pertenencias se reducen al contenido de un vehículo. Sabemos donde se encuentra cada cosa que necesitamos en todo momento. Es como cuando en el colegio sabes exactamente donde se sienta cada compañero tuyo de clase sin necesidad de levantar la cabeza para comprobarlo.
Para que os hagáis una idea, el maletero de Andrés consta de dos partes. La mitad de abajo está formada por dos grandes cajones con llave, donde guardamos las cosas de uso diario: en uno cámaras, ordenadores, papel higiénico y de cocina, linternas, mapas, ducha, embudo, estufita, machete, GPS, jabón, etc En el otro los medicamentos, la ropa y el neceser.
La mitad de arriba, diáfana, está ocupada por: dos grandes cajas, una para la comida y otra para los repuestos de Andrés y los libros de viaje; todas nuestras maletas; la cestita de Picnic que me regaló Elisa donde ven la cocina y todos sus artilugios; un bolso duro donde van todas las cinchas, eslingas y cables para desatrancarnos si nos quedamos en el barro; dos focos grandes, uno a baterías recargable y otro de bajo consumo que se enchufa; dos grandes bidones de 20 litros de agua, uno potable y otro para ducharse y lavar platos y ropa; el generador y la tienda de campaña con el campamento base.
Los sacos de dormir los dejamos extendidos dentro de la Maggiolina, que es esa caja blanca que está encima del coche. Sobre ésta, va colocada la segunda rueda de repuesto, y dentro de la rueda va el balde de lavar la ropa y los platos, y la Maleta de mi amigo Manolo, con quién me encontraré en Uzbekistán dentro de dos semanas. Los 30 kilos de Jamón, chorizo y lomo envasados al vacío en sobrecitos de 120 gramos (gracias Flavio) los llevo repartidos entre los laterales traseros (donde se supone que se guarda el gato, los triángulos y esas cosas). Junto a éstos y bajo una tapita se encuentran instalados el compresor, para hinchar ruedas, colchón, etc, y el conversor de 220v. Entre el maletero y la rueda trasera de repuesto llevamos 4 sillas de camping plegables.
Salimos de Italia, y cruzando Eslovenia llegamos a Croacia y su costa Dálmata. Tras salir de la autopista para buscar algún alegre pueblecito donde comprar algún condimento para la pasta de ésta noche y no encontrar nada abierto, encontramos un abrupto caminito de tierra perfecto, para ir a través de él a buscar un lugar donde hospedarnos o acampar.
Ya de noche, siguiendo el camino que subía por la montaña, vimos a cuatro croatas de mediana edad frente al cementerio de un pueblecito con unas botellas de vino y una gran fogata. Decidimos preguntarles por algún sitio donde pernoctar y visto su amable contestación, les ofrecimos compartir algo de jamón y vino con ellos. Una cosa llevó a la otra y… en fin… que os informo que nos quedamos aquí. Nos han ofrecido un trabajillo como agricultores y nos han dicho que aquí se vive con poco. Es broma!! No caerá esa breva. Compartimos el jamón (en Croacia te adoran Flavio) que les ha encantado y nos han invitado a compartir la fogata y algo de sidra croata (no me he atrevido a hablarles de la asturiana). Finalmente ha bajado a la hoguera toda la familia y nos hemos quedado cambiando impresiones en un extraño y nuevo lenguaje que pienso patentar cuando vuelva, hasta altas horas de la noche. De nuevo todo muy verde y muy bonito. Chicos/as, esto os encantaría.
Aprovecho para hacer un inciso para decir que llevo desde hace 3 días con el móvil roto y no me puedo comunicar con nadie. Así que si alguien me ha escrito algún mensaje y espera respuesta… probablemente no me llegue hasta la semana que viene.
Estamos haciendo muchísimas fotos buenísimas, pero no se que le pasa al blog que no me deja subirlas. Hoy me he colado en una oficina con el pendrive y le he mandado algunas a quién he podido. Espero poder colgarlas pronto igual que pronto estará solucionado lo de hacer comentarios en el Blog.